Casi me emociono al leer este artículo de Lucía Méndez en El
Mundo. Resulta que unos 140 trabajadores del periódico van a ser despedidos. Se
lamenta, y finaliza diciendo que tiene que haber alguien del PP que alce la voz
y detenga esa injusticia…
Porque injusto es, evidentemente, pero pedir ayuda a los
mismos que te están jodiendo y que encima has votado me parece de lo más
retorcido e hipócrita. Venga ya, una cosa es ser fan de un partido político y
otra muy distinta es que no sepas de dónde te vienen las hostias.
Ese drama que está viviendo en su redacción lo sufren cada
día cientos de españoles, por no hablar de los que ya perdieron su trabajo y
ahora están siendo desahuciados (Salimos a 159 desahucios por día).
Evidentemente no nos merecemos todo esto. Por más que te
intenten meter con calzador el ya clásico “hemos vivido por encima de nuestras
posibilidades”. No voy a dar la chapa con que la deuda de las familias es
ínfima en la problemática de la economía española, el meollo lo conocemos de
sobra (algunos). Vale que no nos lo merecemos, pero en gran medida la culpa la
tenemos nosotros, por dejar que los que han hundido el país se estén yendo de
rositas con indemnizaciones y pensiones millonarias.
Pero hay una cosa que de verdad sí que nos merecemos. ¿Verdad Mariano? Pues sí, los españoles necesitamos una alegría, y no puede ser
otra que ganar la Eurocopa.
Me recuerda bastante a ese anuncio de la cerveza, que vienen
los extraterrestres a España, sale uno de un bar y le dice que se vaya, que no
está el horno para bollos, que aquí lo sobrellevamos con nuestra cervecita y
tal y cual, que ahora no puede ser. Date el piro. Y es que así somos los
españoles, dennos pan y circo y les dejaremos hacer.
Junio y Julio van a ser unos meses claves para la economía
española, en esos dos meses el rescate a España será oficial, intervenidos ya
estamos. Y mientras dure la
Eurocopa hay que estar atentos porque como ya es habitual nos
meterán una de esas “reformas” mientras la plebe esté en su casa y en los bares
lobotomizada con la selección. Recordemos el año pasado como nos clavaron una
reforma de la sagrada Constitución por la espalda mientras tomábamos el sol en
la playita, sí, esa reforma que antepone el pago de una deuda del país (por muy
ilegítima que sea) al mantenimiento de cosas como la sanidad o la educación.
Así que yo espero que la selección española la palme a las
primeras de cambio. Porque eso sí que no nos lo merecemos, los españoles no nos
merecemos una victoria futbolística. No estamos haciendo los deberes, estamos
permitiendo el expolio al país, estamos apáticos, a por uvas.






